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Oct 02 2017

Defender el Sistema Público de Pensiones es vital para la Salud Pública

 

Entre los meses de octubre y noviembre se van a tomar, en el Congreso de los Diputados, decisiones importantes que van a afectar al futuro inmediato de las pensiones públicas y a su poder adquisitivo. En este sentido y desde el punto de vista de la Salud Pública ya hay datos contrastados acerca de como repercute el recorte de las pensiones en la misma que no hacen sino confirmar lo que era más que previsible.

 

Medidas que ya afectaron a la capacidad adquisitiva de las personas pensionistas fueron primero la desfinanciación de medicamentos y luego el copago farmacéutico que el RDL 16/2012, entre otras medidas regresivas, estableció. Posteriormente la reforma de las pensiones del 2013, con un máximo de aumento anual del 0,25%, supone la reducción continuada de las pensiones a lo largo de los años, perdiendo poder adquisitivo permanentemente por lo que cada pensionista, actual y futuro, será más pobre a medida que va cumpliendo años, empeorando sus condiciones de vida, de alimentación, de vivienda, etc. y afectando a su salud física y mental.

 

Encuestas realizadas en centros de salud a pensionistas que acudieron a consulta no urgente y elegidos de manera aleatoria, arrojaron el balance de que un 16,83% de las personas no retiran los medicamentos de la farmacia por motivos económicos. No hay que olvidar que en el Estado español un 29% de la población está en serio riesgo de pobreza y que los copagos penalizan de manera directa a las personas más pobres y más enfermas, acumulando riesgos sobre su salud. El 27,29% de los que tenían una renta inferior a 400 € mensuales no retiraron de la farmacia los medicamentos prescritos. Un 60,08% de pensionistas consumían alguno o varios de los medicamentos excluidos de la financiación pública. De ellos solo el 25% del total siguieron haciéndolo con un coste medio mensual que habría que sumar en estos casos al copago farmacéutico.

 

El copago en los pensionistas ha producido el efecto esperado, y ya objetivado en otros países, es decir los pensionistas han dejado de consumir medicamentos prescritos, en porcentaje mayor según menor es su nivel de renta, por lo que ha perjudicado sobre todo a los más pobres y más enfermos. La repercusión sobre la salud de esta no utilización de medicamentos recetados ya ha producido un empeoramiento de las enfermedades de base, una descompensación de las mismas e incluso un aumento de la mortalidad.

 

La pérdida de poder adquisitivo de las personas pensionistas las disuaden de seguir su medicación a costa de su salud. No permitamos que sigan robando las pensiones y la salud. Si queremos pensiones dignas y salud mañana las tenemos que defender hoy.

 

Por todo lo señalado desde la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Canarias (ADSPC), exigimos la retirada del copago farmacéutico de los pensionistas, en particular, la derogación del RDL 16/2012, en general, y nos sumamos a la manifestación unitaria para la defensa de las pensiones que convocan partidos, sindicatos y colectivos sociales para el domingo 8 de octubre a las 11 h. desde la Plaza Weyler de Santa Cruz de Tenerife.

 

En Canarias a 3 de octubre de 2017

 

Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Canarias